No quisiera escribir estas palabras jamás; es una decisión demasiado difícil, pero necesaria. Este último tiempo ha sido todo algo confuso, he tratado de no dar vueltas al asunto, pero cada día se me hace más inevitable. Me gustaría que todo fuera distinto, pero tengo super claro que nunca será así.
Me siento demasiado feliz de haber conocido a una persona tan maravillosa como tú, pero siento que ya soy una complicación en tú vida, y no quiero que sientas que debes cumplir con verme o llamarme. Sé que tienes tu vida, sé que jamás podré ser parte de ella, siempre lo he sabido, solo que en el último tiempo tiendo a soñar cosas que jamás serán. No quiero que creas que esto ha sido un error, las cosas se dieron de esta manera tan extraña que ni tú ni yo comprendemos, pero fue increíble, y lo mejor fue no buscar tanta explicación, por lo tanto, no lo haré a estas alturas. Creerme que no pensé que tendría el valor para esto, pero viendo las circunstancias, creo que es lo mejor que puedo hacer por ti y por mi, porque no puedo pasarme los días pensando si hablaré contigo o no, ni tampoco quiero presionarte para verte, y quizás ya lo estaba haciendo, inconscientemente, sin ninguna otra intención que saber de ti, y compartirte una que otra situación de mi vida, pero lo hacía. Es increíble lo que me pasa contigo, confío demasiado en ti, debe ser por tu sinceridad de siempre. No quiero que pienses en lo absoluto que tengo algún rencor u odio hacia ti, al contrario, te conservo un cariño demasiado especial que se queda conmigo. No pretendo sacarte de mi vida, me gusta saber de ti, de lo que haces, pero sí, te libero de esta quizás presión, me hubiese encantado hablarlo contigo, porque has sido demasiado importante como para simplemente escribirte unas vagas palabras, pero para qué complicar más las cosas...
Gracias por todo el cariño y apoyo que me entregaste, nunca olvidaré lo lindo que fuiste conmigo en todo momento. Te admiro demasiado por todo lo que haces, creo que es lo que me encantó de ti...
Cariños
